Democracia
es una forma de organización de grupos de personas, cuya característica predominante es que la titularidad del poder reside en la totalidad de sus miembros, haciendo que la toma de decisiones responda a la voluntad colectiva de los miembros del grupo.
En sentido estricto la democracia es una forma de gobierno, de organización del Estado, en la cual las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta que le confieren legitimidad a los representantes. En sentido amplio, democracia es una forma de convivencia social en la que todos sus habitantes son libres e iguales ante la ley y las relaciones sociales se establecen de acuerdo a mecanismos contractuales.
La democracia como
principio
La cambiante situación vasca puede crear el espejismo de que existe la necesidad de
recetas específicas para cada momento concreto, pero el conflicto político que vive
Euskal Herria sólo se puede resolver por las vías políticas dando a la ciudadanía los
instrumentos y los mecanismos necesarios para que sea ella y sólo ella la que determine
el camino que desea seguir en el futuro.
Precisamente la necesidad de profundizar en la democracia es la base de la ponencia
política de Eusko Alkartasuna para su próximo Congreso: el Principio Democrático
como vía para superar el conflicto político. La definición de Principio Democrático es
innecesaria, porque el nombre es suficiente presentación. Significa que el único
condicionamiento para el futuro de un país será la decisión democrática de su
ciudadanía.
La propuesta hecha pública recientemente por el Gobierno vasco se basa en este
principio, que, aunque se popularizó a raíz de un Dictamen de
Canadá sobre la situación de Québec, data de principios de la década de los 70. La
institución canadiense, equivalente al Tribunal Supremo del Estado, afirmó que si en un
referéndum la mayoría de la ciudadanía de los quebequeses se pronuncia a favor de la
independencia, tanto el Gobierno de Canadá como las propias autoridades de Québec
tendrían que negociar y pactar la solución, “en virtud del principio democrático de
respeto a las mayorías”. Ya antes, en 1973 en el Reino Unido preThatcher, tan poco
dado a reconocer los derechos nacionales, ante la dificultad de discutir sobre la
definición de nación y los derechos inherentes a la nación se llegaba a la conclusión de
que la única condición necesaria para dar por cierta la existencia de una nación es que
los habitantes de un territorio determinado tengan conciencia de serlo. Un Principio
Democrático al que el Pueblo Vasco añade además los derechos históricos así
reconocidos incluso en el Estatuto de Gernika y en
Frente al marco español vigente, que algunos nos presentan como paraíso de la
descentralización y los derechos nacionales, estas definiciones de nación y de derecho a
decidir son democracia en estado puro. Esa es la apuesta de Eusko Alkartasuna para el
futuro, que pasa por el 25 de octubre de 2008 pero que de ninguna manera termina ahí.
Ni tampoco empieza ahí. Asumir el Principio Democrático significa asumir la
democracia con mayúsculas. Para Eusko Alkartasuna significa reivindicar hoy, en el
siglo XXI, la vigencia plena y el valor permanente de los derechos que le corresponden
al Pueblo Vasco en virtud de su historia. El Principio Democrático viene a
complementar y dotar de mayor legitimidad democrática, si cabe, a los derechos
históricos que nos corresponden como pueblo y abre las puertas a un punto de encuentro
que permita superar el conflicto político y alcanzar la normalización y la paz en nuestro
país.
La nuestra es la apuesta por un nacionalismo moderno y cívico, basado en la libre
decisión de la ciudadanía y que está en consonancia con los procesos nacionales más
cercanos a nosotros, por razones geográficas e ideológicas. Ahí tenemos el
nacionalismo escocés, que a los 100 días de asumir el Gobierno y sin ninguna intención
de esperar 28 años a ver qué frutos da el autonomismo, han optado por defender la
Socialismo:
1.0-Término que, desde principios del siglo XIX, designa aquellas teorías y acciones políticas que defienden un sistema económico y político basado en la socialización de los sistemas de producción y en el control estatal (parcial o completo) de los sectores.
1-El socialismo es una ideología de economía política que defiende principalmente un sistema económico y político basado en la socialización de los medios de producción, o control administrativo colectivista, que puede ser no-estatal (propiedad comunitaria) o estatal (nacionalización), así como puede ser democrático o dictatorial. Por ello al socialismo se lo asocia desde las ideas de búsqueda del bien común e igualdad social hasta los proyectos de Estado socialista o al intervencionismo, definiciones de socialismo o de sus métodos que pueden variar drásticamente según el interlocutor.
PRINCIPIO DEL SOCIALISMO
1. En el Siglo XIX, aunque no se habían desarrollados sus detalles, el principio básico del socialismo estaba claro: el socialismo era una sociedad en la cual la naturaleza de las relaciones sociales y de los derechos de propiedad permitirían el pleno desarrollo del potencial humano. Después de los distintos ensayos acontecidos durante el Siglo XX, las cosas se tornaron, sin embargo, más confusas. Por lo tanto, si vamos a construir el socialismo del siglo XXI, es esencial aprender de las lecciones del siglo pasado para volver a tener claridad sobre el tema.